Larvas de moscas y su uso para curar heridas crónicas

Larvas de moscas y su uso para curar heridas crónicas

febrero 15, 2020 Desactivado Por Redacción

Aunque pudiese parecer descabellado, las larvas de moscas se han utilizado en terapias milenarias para curar heridas crónicas, ya que eliminan la necrosis rápidamente.

De hecho, estos gusanitos milimétricos son unos de los mejores médicos cuando se trata de limpiar las infecciones en lesiones abiertas.

Por ello, pese a los avances tecnológicos, aún hoy los especialistas de la medicina toman en cuenta la acción de las moscas en la salud, sobre todo ante la presencia de pus y tejido muerto, factores que disminuyen la capacidad del organismo para sanar rápido.

¿Por qué es efectivo curar heridas con larvas de mosca?

Según información de Medical Maggot, una compañía estadounidense especializada en la terapia larval, este tratamiento se efectúa con moscas verdes pertenecientes al género Lucila Sericata.

Y es que estos dípteros solo se alimentan de la carne necrótica, pero además secretan sustancias antimicrobianas, contribuyendo así, al crecimiento del tejido completamente sano.

Allí radica la importancia de la terapia con gusanos, pues las moscas verdes son incapaces de nutrirse a partir de la carne viva y, en consecuencia, migran a otras zonas gangrenadas o dejan la herida para continuar con su ciclo de metamorfosis.

Cultivo de larvas medicinales y tratamiento

El cultivo de larvas de moscas se realiza en espacios controlados, garantizando que las mismas estén libres de agentes patógenos.

De este modo, se previene el desarrollo de infecciones secundarias, asegurando que el desbridamiento o, en otras palabras, la limpieza, sea exitosa.

Ahora bien, con relación a la aplicación del tratamiento, se hace con vendajes especiales que impiden que los gusanos abandonen la lesión.

El proceso demora alrededor de 2 o 3 días, dependiendo de la cantidad de sesiones que amerite el paciente según su lesión.

En este sentido, la empresa líder en bioterapia, Medical Maggot, afirma que con esta técnica se pueden tratar heridas crónicas producto de distintos tipos de úlceras, ya sean por presión, estasis venosa, traumáticas, neuropáticas del pie o incluso aquellas postquirúrgicas no curativas.

La terapia con gusanos en la actualidad

Si bien es cierto que las heridas infecciosas se manejan con antibióticos, también, existen pacientes e incluso bacterias capaces de generar resistencia a dichos anticuerpos.

Es allí donde entra en juego la terapia con gusanos, o como se le conoce adicionalmente, larvaterapia, que coadyuva a un veloz proceso de regeneración.

Vale destacar que este tipo de medicina alternativa, se ha implementado para curar quemaduras y otras clases de heridas crónicas en las guerras.